"Identificando las dificultades"
Hoy en día, a veces me siento un poco "anticuada" al afirmar una y otra vez que me gusta tomar la figura del maestro -considerada como "toda persona que enseña", sea mujer u hombre- como algo muy, muy importante y algo que, en todos los casos, debe ser sinceramente respetada.
No me refiero a un respeto solemne, de hacer reverencia hincando la rodilla en el suelo cada vez que aquella persona que te enseñó pase cerca tuyo, no; más bien quiero decir que se le debe un respeto natural, para nada forzado y con algo de gratitud y alegría al mismo tiempo.
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